Marcela Perticara (MOVI), Eduardo Alarcón-Bustamante (MOVI) e Inés María Varas en «Tercera Dosis»: «Cuatro grandes mentiras que están dañando el Censo y por qué tenemos que ayudar a combatirlas». Fuente: Tercera Dosis.


Si la mayoría de Chile responde el Censo y lo hace con sinceridad, las políticas de educación, vivienda social y migratorias podrían mejorar. Sin embargo, un porcentaje de la población no está abriendo la puerta a los censistas, pues creen que si contestan los pueden expropiar o asaltar.

La recolección de datos del Censo lleva poco más de un mes. Según la última información del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), hasta el 9 de abril se había visitado un 48,1% del territorio nacional, lo que equivale a más de 3 millones de viviendas. Las regiones con menos y más avance, respectivamente, son las de Tarapacá (38,8%) y el Biobío (53,5%). A nivel nacional, alrededor de un 6% de viviendas no ha abierto la puerta a los censistas. Hay varias explicaciones para ello. Pero un factor clave han sido las fake news que han circulado en torno al Censo: creencias erróneas que se propagan con facilidad por redes sociales, generando confusión y desinformación en la sociedad.

Un ejemplo de fake new son estas imágenes:



Diversos medios han tratado de combatir este suceso haciendo campañas procenso[1]. Incluso, se han realizado estudios relacionados con las noticias del censo en Redes Sociales y su interacción con los usuarios (cómo responden, qué tipo de respuesta hay, etc). Un ejemplo es el estudio realizado por el Laboratorio de Conversación Pública de la Universidad Central. En este sentido, creemos crucial seguir desentrañando estas falsedades y ofrecer claridad sobre cómo se abordan técnicamente estas preocupaciones.

En esta columna explicaremos primero por qué es importante responder el Censo. Haremos un pequeño recorrido histórico de estas encuestas tanto en Chile como en el mundo y verificaremos que el miedo a contestar no es nuevo. Luego, revisaremos en detalle alguna de las fake news que más se han propagado en Chile y explicaremos por qué debemos considerarlas como tales.

LOS CENSOS Y SU IMPORTANCIA EN CHILE Y EL MUNDO

La historia de los Censos tiene larga data. De hecho, el primer registro de Censo se remonta al año 3800 A.C, en Babilonia, donde uno de los objetivos era organizar la mano de obra para la construcción de templos, puentes, etc. La historia cuenta además que en Egipto (año 2500 A.C.) se realizó un Censo para calcular el número de personas con las que podían contar para la construcción de pirámides.

En Chile, el primer Censo se registró después de 1810 a causa del descontento producido por la incongruencia entre el tamaño de los distritos y el número de representantes de ellos en el congreso (esto ocurrió porque la asignación fue hecha de manera arbitraria). Así, el principal objetivo del Censo de 1813 fue contar los habitantes de cada distrito para definir la representación proporcional en la cámara de diputados. Ya entonces existía la desconfianza por parte de la ciudadanía en cuanto a contestar las preguntas: los habitantes pensaban que los datos obtenidos se utilizarían para cobro de impuestos o para enrolamiento en un conflicto bélico.


“A nivel nacional, alrededor de un 6% de viviendas no ha abierto la puerta a los censistas. Hay varias explicaciones para ello. Pero un factor clave han sido las fake news”


En 1843 se crea la Oficina Central de Estadísticas y se establece que los Censos se realizarán cada 10 años, contabilizando cinco Censos entre 1895 y 1954. Luego, diversos problemas económicos y políticos llevan a romper esta periodicidad, y recién se retoma en el Censo de 1920. A partir de ese año el instrumento se vuelve más complejo: comienza a relevarse información sobre religión y nivel educacional de las personas, condiciones materiales de las viviendas, bienes, entre otros aspectos[2]. Como se ve, los Censos tienen una historia larga cuya única finalidad siempre ha sido tomar decisiones a nivel país en función de las  condiciones en las que vive la población y cómo ésta se encuentra distribuida en el territorio.

Uno de los objetivos del Censo de Población y Vivienda 2024 es proporcionar información para actualizar y elaborar estimaciones y proyecciones a 10 años de población, tanto a nivel nacional y comunal, y distinguir entre zonas rurales y urbanas. Tal como lo indica el INE “son un insumo fundamental para la planificación y la toma de decisiones tanto para el sector público como el privado”. Estas proyecciones son no sólo de cómo es la composición por género y distribución geográfica de quienes compartimos el territorio chileno, sino también de fecundidad, mortalidad y migración. Por ejemplo, el Ministerio de Salud (MINSAL) en caso de emergencias, como epidemias o desastres naturales, utiliza las proyecciones de población para planificar las respuestas y distribuir de manera más adecuada los recursos de emergencia. Adicionalmente, estas proyecciones permiten anticipar cambios en las necesidades de salud debido a cambios demográficos, como el envejecimiento de la población, y en consecuencia, ajustar las políticas de salud pública.

Otro de los objetivos del Censo es actualizar el marco muestral para el diseño de encuestas que buscan caracterizar al país. La Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) realizada por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, la Encuesta Nacional de Empleo realizada por el INE, la Encuesta Nacional de Salud (ENS) realizada por el Ministerio de Salud, entre otras. Estas encuestas, algunas con una alta periodicidad, son vitales para el desarrollo continuo del monitoreo de variables claves respecto de la economía y la salud de las personas.

Con los datos recolectados en el Censo también se busca suministrar información estadística prioritaria para el diseño y seguimiento de políticas públicas. Por ejemplo, el conocer cómo se distribuye la población en cuanto a saber leer y/o escribir, sirve para focalizar esfuerzos para la creación de programas de nivelación educacional. En tanto, contar con información sobre cómo es la situación de las viviendas, permite optimizar recursos para planificación urbana para grupos específicos. Y las preguntas de principal fuente de energía, son utilizadas para la realización de campañas de energía limpia, entre otras cosas.

A pesar de la importancia que tiene para nuestro país el proceso censal y de los esfuerzos que se han hecho para entregar de manera clara este mensaje a la ciudadanía, ésta aún presenta temores al momento de participar. Muchos de estos temores se fundamentan en noticias que son catalogadas como fake news. A continuación abordaremos las que más se han difundido y explicaremos por qué son fake news.

LAS 4 FAKE NEWS MÁS DIFUNDIDAS EN EL CENSO 2024

1. El Censo es inconstitucional, porque pregunta los nombres completos y vulnera la garantía fundamental a la privacidad del hogar

Diferentes artículos de la Constitución de la República de Chile se han mencionado para fundamentar la idea que la pregunta sobre el nombre completo de los integrantes del hogar es inconstitucional. En particular, se hace referencia a los numerales 4, 5 y 6 del artículo 19 que aseguran la protección a la vida privada de las personas y la familia, además de la inviolabilidad del hogar y la libertad de conciencia.

Es importante destacar que toda solicitud de información en el marco del Censo de Población y Vivienda está en perfecta armonía con las normas legales y constitucionales. La competencia del INE para el levantamiento de censos se establece en el artículo 2 de la Ley 17.374. La protección y manejo de datos personales de los individuos se encuentra bajo el amparo de la Ley 19.628, a la que se hace referencia en el numeral 4 del artículo 19 de la Constitución. Bajo esta Ley, entre otras cosas, se asegura que toda información personal debe ser usada únicamente para los fines establecidos en la Ley. En este contexto, los datos recolectados solamente serán usados para fines estadísticos, como lo indica el mandato del INE. Adicionalmente, la Ley 17.374 especifica el Secreto Estadístico que aplica para el INE, organismos fiscales, semifiscales y empresas del estado: no podrán divulgar los hechos que se refieren a personas o entidades determinadas de que hayan tomado conocimiento en el desempeño de sus actividades. De este modo, aunque se consulte el nombre completo u otra información, ésta nunca será divulgada. Esto aplica a cualquier instrumento que utilice el INE para recolectar información, en particular para el Censo 2024.

Respecto al cuestionario, en éste se solicita a las personas que indiquen su nombre completo porque permite ordenar la aplicación del cuestionario que realizarán las y los censistas. El o la censista irá haciendo preguntas sobre cada uno de los integrantes del hogar, y los irá mencionando por su nombre. Así se evitan confusiones con respecto a qué integrante del hogar está respondiendo el cuestionario. Adicionalmente, la pregunta por el nombre completo permite detectar a personas que pudiesen haber cambiado de vivienda durante el período de aplicación del Censo  y  que no deben ser contabilizadas más de una vez.  

En complemento a lo anterior, la consulta sobre el nombre completo no es nueva: se incluye desde 1952. Tal como se explicó, esta información no sólo no se publica, sino que no puede usarse para ningún otro fin que el de garantizar la consistencia de las respuestas dadas por el informante clave sobre cada uno de los miembros del hogar. 

2. Los datos del censo se usarán para expropiar casas o perder beneficios sociales

Según el Consejo de Defensa del Estado, las expropiaciones ocurren cuando surge la necesidad de adquirir bienes con el fin de crear construcciones de obras públicas (caminos, embalses, avenidas, etc). Es importante notar que en el Censo se pregunta por descriptores y características de la vivienda donde residen los entrevistados. Las preguntas referidas a conocer el estado de la vivienda no tienen relación alguna con el por qué las casas son expropiadas. Por lo anterior, es imposible que la información provista por el Censo sea utilizada para expropiaciones.

En cuanto a afectar los beneficios de los ciudadanos y ciudadanas, Macarena Alvarado, jefa del censo, aseguró en entrevista con La Tercera que la información provista por las personas “no está sujeta a ninguna entrega de beneficios ni pérdida de beneficios. Y tampoco, por supuesto, pérdida ni entrega de derechos o deberes”.

Para ahondar un poco más en este punto, es importante aclarar que los datos se utilizan de forma agrupada (por comuna, por ejemplo) y exclusivamente con fines estadísticos. En cuanto a la legalidad del uso de los datos, ellos están protegidos por el Secreto Estadístico establecido en la Ley 17.374. Allí, en los artículos 29 y 30, se garantiza el impedimento a los censistas, y todos quienes tengan acceso a los datos recopilados, de hacer difusión de cualquier tipo de información (como por ejemplo nombres,  dirección, estado de la vivienda, entre otras). Además, impide que en los informes se puedan dar detalles de los datos individuales de las personas y hogares o que éstos sean entregados a otras instituciones. Quienes infrinjan esta ley arriesgan hasta tres años de reclusión y multas cercanas a los $650.000. 

Desde otra avenida, es importante recalcar que en Chile no contamos con datos administrativos que incluyan al total de la población del país. Y, si bien con el censo se tiene información de cada miembro de los hogares del país, los datos no pueden ser tampoco utilizados para cruzar información con otras bases de datos administrativas que contengan, por ejemplo, los ingresos de los miembros del hogar. Así, ninguna información proporcionada en el censo puede ser utilizada para obtener o perder beneficios, derechos o propiedades.

Adicionalmente, preguntas sobre las características de las viviendas y su grado de ocupación, se hacen necesarias para evaluar la calidad de las residencias en Chile y para estimar el índice de hacinamiento. Tener información de primera fuente sobre la materialidad y calidad de las viviendas y su nivel de hacinamiento permite focalizar mejor las políticas habitacionales.

3. La mayoría de los censistas son extranjeros y pueden asaltarlos

Según información provista por el INE, el 98% de los censistas es chileno o chilena, y la mayoría reside en las mismas comunas donde se desplegarán censando. Es importante recalcar que el proceso de selección de censistas sigue estrictos criterios de contratación que incluyen revisión de certificado de antecedentes, requisitos educativos, experiencia laboral y pruebas psicométricas, que se aplican a todos los postulantes, sean éstos extranjeros o chilenos. De cualquier manera, la mayoría de los censistas son ciudadanos comprometidos con la tarea de recopilar datos precisos y confiables. 

Además, para la seguridad de la ciudadanía, las y los censistas, así como todo el equipo operativo de censo que se encuentre en terreno, visten un uniforme institucional del Censo 2024, portan una credencial con un código QR y su cédula de identidad, con el cual la población puede verificar su identidad. Todos los y las censistas tienen en un lugar visible su credencial institucional y su cédula de identidad. Cabe destacar que la credencial fue trabajada con Casa Moneda y cuenta con una serie de medidas que impiden su adulteración y falseamiento.

Otra medida distintiva de este censo es que se está realizando en las puertas de las viviendas, sin el ingreso de las y los censistas a ellas. Además, el Censo 2024 está trabajando en conjunto con las fuerzas armadas, carabineros y policía de Investigaciones de Chile, resguardando la seguridad del operativo.

4. El censo no reconoce a los hijos adoptivos

Primero, es importante mencionar que se debe censar a todos los residentes habituales de las viviendas, sin excepción. En cuanto a las preguntas del censo relacionadas a este tema, podemos ver que: 

  • La pregunta 19 busca medir las relaciones de parentesco al interior del hogar. En ella se registran las y los hijos que residan habitualmente en el hogar, sin hacer diferencia entre hijos biológicos o hijos adoptivos.
  • Las preguntas 46, 47 y 48 se han realizado en todos los censos y buscan medir la fecundidad en Chile. Con esta información se busca estimar el crecimiento de la población en los próximos años. Así, el fin de estas preguntas no está asociado a la relación de parentesco entre las personas.

REFLEXIONES Y PERSPECTIVAS

En definitiva, más allá de los malentendidos y las preocupaciones, participar en el Censo es un acto de responsabilidad cívica y un derecho que todos los ciudadanos deben ejercer. La información recopilada en este proceso influirá en las políticas y decisiones que darán forma al futuro de Chile en los próximos diez años. Responder el Censo es una oportunidad para contribuir al desarrollo de un país más justo, equitativo y próspero para todos y todas.

Para asegurar que el proceso del Censo 2024 en Chile sea más efectivo, es crucial que todos y todas tengamos claro el por qué participar. En un ambiente donde las fake news pueden crear confusión, es muy importante recurrir a fuentes oficiales para obtener información veraz y actualizada. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) ofrece recursos en línea y puntos de contacto directo para disipar dudas y garantizar que cada persona comprenda el impacto de su participación. La información disponible a partir del Censo es usada por el Estado, independiente del gobierno de turno, para evaluar cambios en el tamaño, composición y distribución territorial de la población. Desde la academia y sociedad civil queremos enfatizar la importancia que tiene la participación ciudadana en este proceso. Es vital que todos los hogares respondan el Censo con sinceridad. Al hacerlo, estamos colaborando para la generación de información valiosa y para que la toma de decisiones respecto de políticas públicas se realice con información más precisa.

NOTAS Y REFERENCIAS

(1) Ver por ejemplo: “Censo 2024: desmintiendo información falsa” de Mauricio Fuentes, académico del programa de Bioestadística de la Escuela de Salud Pública; “Censo, base fundamental de la política pública”, columna de Andrés Bianchi, Roberto Zahler y otros; “Censo 2024: Reduzcamos las incertezas”, carta de Eduardo Alarcón y Felipe Elorrieta.; “El no responder el Censo produce el problema que en estadítica se denomina ‘el dato faltante’” de Lorenzo Palma; “Sociedad Chilena de Estadísticas llama a participar en el Censo 2024”; “Fake news, acceso a zonas rurales, críticas y problemas de seguridad: las dificultades de los primeros días del Censo 2024”, articulo de La Tercera; “Informaciones reales y falsas del Censo 2024”, publicado por la municipalidad de Cañete.

(2) Para conocer más historia sobre el censo en Chile, ver San Martín, E. (2010). Sarmiento, modernidad e instrucción pública: relaciones construidas a partir de la estadística. Pensamiento Educativo 46(1), 93-115.